Antecedentes.
Desimpacto Ambiental en la Gestión de Purines y Gallinaza.
El cambio que han experimentado en los últimos años los sistemas de producción ganadera hacia explotaciones intensivas con una mayor carga ganadera y su separación de la producción agraria, así como una tendencia a la concentración de dichas explotaciones en ciertas zonas geográficas de Castilla y León, así como en otras comunidades autónomas, hace que haya surgido la necesidad de regular de forma adecuada la eliminación de los residuos ganaderos.
La contaminación de las aguas por nitratos, de origen agrario, ha sido provocada por la aplicación de métodos agrícolas de producción intensiva, que han supuesto un uso creciente de abonos químicos y por la concentración de un gran número de cabezas de ganado en pequeñas extensiones de terreno. De este modo se manifiesta como un foco de contaminación fundamentalmente difusa (vertidos en varios puntos difíciles de ubicar). Esto está generando niveles de concentración de nitratos en aguas que provocan que éstas no sean aptas para el consumo humano.
La actividad ganadera, fundamentalmente intensiva, es productora de grandes cantidades de nitrógeno por unidad de superficie, como también lo es que la actividad agraria, agricultura y ganadería, como cualquier otro tipo de actividad, debe asumir un compromiso ambiental como es el control de las emisiones que se producen en su desarrollo. Por otro lado ciertas prácticas agronómicas, unidas a tipologías de suelo más permeables, hacen que el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas por las aplicaciones de fertilizantes sea mayor en determinadas zonas.
Sin embargo, la actividad agraria y la protección del medio ambiente son totalmente compatibles mediante la aplicación de políticas de prevención y control que hacen posible compatibilizar el desarrollo agrario con la prevención ambiental. Compatibilizar ambos es garantizar la protección de los suelos frente a su contaminación y frente a la erosión, es decir, es contemplar la actividad agraria como garantía del mantenimiento de los recursos y por lo tanto trabajar a favor de un desarrollo sostenible.
Para minimizar estos posibles riesgos de contaminación medioambiental y cumplir con la normativa vigente, es necesario realizar una gestión adecuada de los residuos producidos. Para ello es vital llevar a cabo este proyecto de educación ambiental basado en el uso de la Mejores Técnicas Disponibles en las explotaciones ganaderas intensivas. Son procesos participativos y educativos tendentes a potenciar el desarrollo sostenible en el ámbito local. Mediante este proyecto se pretende concienciar a los principales implicados: ganaderos y agricultores sobre los problemas medioambientales de una deficiente gestión de las deyecciones ganaderas. También se propondrán sistemas de gestión eficientes de residuos ganaderos para minimizar el impacto sobre el medioambiente.
La implantación de un sistema de gestión y/o tratamiento de los residuos tiene grandes beneficios medio ambientales para todos los ciudadanos, especialmente en aquellas zonas donde se concentran granjas, actividades agrarias e industrias agroalimentarias como son:
- Mejora de las características de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, debido a la minimización de patógenos y compuestos como N y P.
- La disminución o desaparición de patógenos, N y P de los residuos producirá una reducción de la contaminación en los suelos.





