Teniendo en cuenta el éxito con el que siempre cuentan las iniciativas que, desde el Área de Asuntos Sociales y Deportes, se dirigen a fomentar el conocimiento, por parte de los más pequeños de la provincia, de los recursos patrimoniales y naturales con los que cuenta Segovia, desde la Unidad de Gestión y Promoción Deportiva se ha organizado para este sábado 22 de octubre la primera Jornada de Senderismo Escolar del curso 16-17.
La actividad, dirigida a los escolares de la provincia nacidos entre los años 1997 y 2012, tendrá salida en Aldeasoña a las 15:00 horas y llegada en Membibre de la Hoz alrededor de las 19:30 horas. Entremedias, los niños, acompañados de monitores experimentados, habrán completado una distancia de 6,5 kilómetros a lo largo de los cuales se pretende que conozcan el valle que forma el arroyo de la Hoz, surgido en terrenos del Mioceno en la zona de páramos.
Durante el paseo, los excursionistas podrán observar la piedra caliza con sus particulares oquedades que se muestra llegando a Membibre, al mismo tiempo que podrán conocer e identificar la botánica propia de zonas de ribera. Fresnos, sauces, chopos o zarzas serán observados a su paso, que no quedará indiferente tampoco ante el canto de jilgueros o pardillos; incluso es muy posible que los escolares puedan encontrar algún conejo en el recorrido.
Aunque si hay algo a lo que se quiere dar especial importancia en esta actividad, es a los palomares, los lavaderos, las bodegas en la roca y, sobre todo, a los molinos de la zona. Y es que durante la I Jornada de Senderismo Escolar 16-17, los participantes en la actividad conocerán de cerca la forma en la que los molinos aprovechan la energía del agua para moler el cereal. La excursión pasará por tres molinos, dos en ruinas y uno en la misma localidad de Membibre, que aún se dedica a la molienda de harina ecológica.
Mediante esta actividad, desde la Diputación de Segovia se quiere inculcar la importancia del ejercicio físico desde edades tempranas, acompañado del conocimiento cultural y patrimonial de una provincia rica, no sólo en edificios y monumentos, sino también en recursos necesarios para sacar adelante el trabajo diario de las profesiones más arraigadas en los pueblos.