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El Área de Asuntos Sociales y Deportes celebra una jornada formativa dirigida al personal técnico de los Centros Crecemos de la provincia

El Centro de Servicios Sociales La Fuencisla, dependiente del Área de Asuntos Sociales y Deportes de la Diputación, acogió en la tarde de ayer una jornada dirigida a todo el personal técnico de los Centros Crecemos que existen en toda la provincia.

En febrero de este año, el presidente de la institución provincial, Francisco Vázquez, y el diputado del Área, Miguel Ángel de Vicente, firmaban un año más los acuerdos con un total de 28 municipios para desarrollar este programa que, desde su puesta en marcha en 2004, no ha dejado, como su nombre, de crecer; certificando, al mismo tiempo, cómo los cerca de trescientos niños de entre 0 y 3 años a los que presta servicio, continúan creciendo en un ambiente en el que la educación se imparte con calidad y una dedicada atención a los menores.

Parte de esa calidad se debe a jornadas como la celebrada ayer, en la que participó cerca de medio centenar de profesionales pertenecientes a distintos centros de toda la provincia (alrededor del 80%), incluida la Residencia Juan Pablo II, que aunque no es parte del programa Crecemos, depende de igual modo del Área de Asuntos Sociales y Deportes y sus trabajadores atienden cada día a los distintos menores que en ella residen.

Bajo el título ‘Cómo potenciar el desarrollo evolutivo en circunstancias adversas', la directora del centro Sinapsis de Pedagogía Terapéutica y Rehabilitación, Teresa Solís Bertrán de Lis, ofreció a los asistentes unas claves generales sobre el desarrollo infantil de 0 a 3 años, así como sobre la manera de estimular a los bebés para favorecer en ellos el desarrollo equilibrado; tanto en el plano psicomotor, como cognitivo, del lenguaje o social y emocional.

Solís, quien hizo hincapié en la relevancia que tienen los actos de los educadores y cuidadores de la infancia sobre el desarrollo de los niños, hizo referencia, a lo largo de su intervención, a procesos como la plasticidad cerebral, la estimulación o la función de los juegos y las señales que estos proporcionan, pero también se detuvo a analizar la posible irrupción del maltrato y sus agentes, con el objetivo de que éste pueda ser detectado a tiempo por los profesionales.

Estas señales de alerta, que alteran el normal desarrollo del menor, generan determinadas conductas que, como explicó Teresa Solís, pueden ser observadas y atendidas siguiendo un protocolo que instantes más tarde se encargó de detallar la jefa de la Sección de Prestaciones Sociales y Dependencia del Área de Asuntos Sociales y Deportes, Isabel Sanz Montarelo.

Miguel Ángel de Vicente, quien estuvo presente en la actividad, acompañando a los profesionales de su Área, destacó la importancia de la celebración de talleres y cursos como éste y afirmó que jornadas como la de ayer "que reúnen a gran parte de los profesionales que atienden a menores, incluidos aquellos de la Residencia Juan Pablo II, nacen con la intención de permanecer en el tiempo para poder prestar una atención de manera coordinada, que aporte calidad y distintas perspectivas en los Centros Crecemos de la provincia".