Inmediatamente al sur de la calle perimetral septentrional, entre los Kardines XII y XVI, se detecta por fotografía aérea una amplia área vacía. Este espacio abierto no está situado en el centro geométrico de la retícula urbana, pues queda desplazado hacia el noroeste de este último. A este sector acceden, desde el sur, el Kardo XIII —el más largo documentado en la ciudad— y el Kardo XII, el cual conecta directamente con la rampa meridional desde la que se ingresa a la urbe por el sur.
Por fotografía aérea se reconoce el espacio del Foro municipal, conformado por una plaza trapezoidal presidida al norte —el lado a mayor altura del conjunto— por un templo situado en el eje axial del complejo, una disposición habitual en los foros que remite a los cercanos modelos de Clunia, Uxama y Termes. Esta interpretación está en consonancia con su conexión con el Kardo XII, que accede a esta área por su ángulo suroeste y comunicaba la entrada meridional de la ciudad con esta zona central.

Planta del área del Foro (Martínez Caballero et alii 2026)
Las prospecciones arqueológicas han permitido documentar en este espacio materiales constructivos, abundante material pétreo y la presencia de márrmoles (principalmente de Espejón y mármol blanco) en gran parte de la parcela. Asimismo, las excavaciones desarrolladas durante la campaña de 2025 han deparado el reconocimiento de una parte del pórtico occidental del Foro en una longitud de cuarenta metros.
La estructura consta de un cuerpo longitudinal porticado en su lado oriental, abierto hacia la plaza del Foro, en el que se han reconocido los pilares de cimentación de la columnata de la porticus, conformados por grandes sillares de piedra caliza. Tras la columnata se ha identificado, en la zona central y septentrional, la ambulatio o corredor, del que se conserva únicamente la base de preparación del suelo con morteros y enanchados de piedra, manteniéndose alguna losa del pavimento original. Tras la ambulatio se presenta el cuerpo de tabernae, explorado en el sector septentrional de la zona de intervención. El muro frontal, abierto hacia el corredor de la porticus, y el muro occidental de cierre, así como los tabiques divisorios entre los locales, están realizados en tapial, conservándose en algunos sectores revestimientos con decoración pictórica sobre mortero.
Al sur de este cuerpo de tabernae, la columnata del pórtico parece interrumpirse frente a un gran cuerpo que la sustituye, el cual consta de una plataforma de 12 metros de anchura y 11 metros de profundidad realizada en opus caementicium (hormigón romano), cuyas paredes fueron completamente expoliadas en la antigüedad. Se trata de un cuerpo volumétrico al que debía accederse a través de una escalinata alojada entre su pared oriental y la línea de la columnata del pórtico, interrumpiendo tanto esta como la propia ambulatio.
En este sitio se han recuperado numerosos fragmentos de crustae (placas del revestimiento marmóreo de las paredes), así como un busto del emperador Galieno (250-258 d.C.) de excepcional calidad, esculpido en mármol. El modelo arquitectónico, la riqueza ornamental y esta magnífica pieza escultórica orientan a los investigadores sobre la posibilidad de interpretar este espacio como un sacellum de culto imperial, a la manera de un Augusteum.