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El arte electrocinético llega al Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de la mano de Elías Crespin y su exposición ‘PNEUMA. Entre los silencios del movimiento’
19/6/2026 ·- Institucional
- Cultura
Adentrarse en el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente conlleva, desde hoy y hasta el próximo 25 de octubre y para quien desee disfrutar al máximo la exposición ‘PNEUMA. Entre los silencios del movimiento’, un ejercicio de pausa, tranquilidad, silencio y contemplación. La muestra, la primera retrospectiva parcial del trabajo del artista venezolano Elías Crespin en España, es algo totalmente diferente a lo expuesto en los últimos años en el espacio museístico y, por primera vez en mucho tiempo, lleva el arte cinético -electrocinético en concreto en esta ocasión- hasta las salas del Museo, que ya tuvieron la ocasión de exhibir parte de la obra de su abuela, Gego, hace más de quince años.
Comisariada por la directora del Museo, Ana Doldán, la exposición cuenta con la colaboración en el montaje de Globales y el patrocinio de la galería Espacio Monitor y la Fundación Saludarte, cuyos director y presidenta, Luis Miguel Lacorte y Adelaida Capriles, han acompañado esta mañana al presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, al artista y a la directora del Esteban Vicente en la presentación de la exposición ante los medios. Durante la rueda de prensa ofrecida antes de lo que supondrá la inauguración oficial de la muestra, esta tarde a partir de las 19:00 horas, Miguel Ángel de Vicente, haciendo referencia al título de la exposición y al término inicial que en griego significa ‘aliento’, ‘soplo’ o ‘espíritu’, manifestaba que “este PNEUMA está dispuesto a hacernos contener el aliento durante todo el verano y parte del otoño; a enseñarnos la matemática del silencio, a mostrarnos cómo, de la fusión entre ciencia, cultura y tecnología puede nacer todo un cosmos de figuras artísticas que contemplar”. Y es que el trabajo de Elías Crespin sólo se entiende desde su infancia en una familia de artistas y matemáticos y desde su pasado como informático durante más de una década; una profesión que cambió de chip o, como manifiesta el propio Crespin “volvió a su chip original”, cuando el artista se cruzó, hace ya más de veinte años, con la obra ‘Cubo de nylon’, de Jesús Soto. La vida de Elías Crespin dio entonces un giro que incluso lo ha llevado a ser el único artista latinoamericano vivo con obra permanente en el Louvre y que está reflejado en la muestra que se expone en Segovia a través de ‘Malla Electrocinética’, su primera creación artística, a la que dedicó dos años de trabajo y que, durante los veinte siguientes, ha dado origen a la treintena de esculturas móviles que se podrán contemplar estos meses en el Esteban Vicente.
Informática para la hipnótica
Detrás de todas ellas, que, como apuntaba Miguel Ángel de Vicente, “contraen y relajan sus piezas de una manera tan electrónica como artesanal”, hay un engranaje de cables, motores, circuitos e interruptores que, como manifestaba Ana Doldán “a medida que avanza la exposición desarrollan como una composición musical, una partitura visual o una secuencia coreográfica”. Retículas, círculos, triángulos o cuadrados abandonan su estado estático para transformarse y subir, bajar o expandirse. Así, la cuidada programación informática que hay detrás de cada una de las obras de Crespin logra activar cada elemento de la muestra para ponerla en movimiento y, como señalaba el presidente de la institución provincial, “hacer que recorrerla se convierta en un ejercicio hipnótico”.
A lo largo de las diferentes salas por las que se despliega la exposición puede intuirse la evolución del artista, tanto de una manera convencional, en el uso de diferentes materiales según la época o en la introducción del color, como también de una forma poco usual, por medio del ‘ruido’ de los motores que mueven las piezas. Entre éstas destaca la ya mencionada ‘Malla Electrocinética’ o las coloridas ‘Cubo Pantone’ y ‘Chromadynamica Flexionante’, fruto de su colaboración con Felipe Pantone, pero también la sala oscura dedicada a la versión ‘Fluo’ de la serie ‘Circuconcéntricos’. Además, como es habitual, el Museo destina su pasillo de vitrinas a la exhibición de apuntes y explicaciones del funcionamiento de los motores que hay detrás de ‘PNEUMA. Entre los silencios del movimiento’.
“Gracias a la participación y la inversión de atención y voluntad del Museo se ha agregado una dimensión conceptual a la obra en base a cosas que yo no imaginaba que podrían ser interesantes, como notas o cosas que he escrito”, explicaba Elías Crespin, quien esperaba que los segovianos reciban su obra “como una metáfora de cómo vivir en paz” y abría las puertas de la exposición, de manera especial, a programadores e informáticos deseando conquistarlos; “esa sería una buena meta u objetivo”, aseguraba. Por su parte, Miguel Ángel de Vicente concluía agradeciendo la oportunidad brindada a la provincia “de, en medio de un mundo tan lleno de algoritmos virtuales, conocer un universo de algoritmos tan real como este ‘PNEUMA. Entre los silencios del movimiento’”.