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Mercedes Sanz de Andrés demuestra su pasión por el patrimonio que guardan los cementerios de la provincia en una nueva publicación de las becas de la Diputación
28/10/2020 ·- Cultura
Son más de medio millar de páginas que reflejan el trabajo de dieciocho meses de beca -tras la solicitud de una prórroga de la misma-, 6.654 kilómetros recorridos para visitar 316 pueblos, más de 10.000 fotografías tomadas, cientos de cajas procedentes de ocho Archivos consultados, y, lo más importante, 346 cementerios recorridos desde sus puertas hasta sus epitafios. Escrito así agobia, pero al preguntar a Mercedes Sanz de Andrés, autora del libro ‘Los cementerios de la provincia de Segovia. Museos al aire libre' -que hoy era presentado en el Teatro Juan Bravo de la Diputación- por ‘cómo se vende' un libro sobre cementerios, ella lo tiene claro: "con pasión y con la certeza de que son lugares privilegiados de nuestra Historia, donde podemos rastrear todo el bagaje cultural, sociológico o antropológico de una sociedad que ha utilizado el arte de la escultura, del epitafio y de la palabra, para hablar de los seres queridos con formas bellas".
El libro, la publicación más grande de todas las Becas de Investigación de la Diputación editadas hasta ahora, pretende documentar desde los distintos puntos de vista todos y cada uno de los cementerios que existen en la provincia; algo que para la autora, quien daba a conocer esta tarde los resultados de su estudio junto al diputado de Cultura, Juventud y Deportes, José María Bravo, y al tutor de la beca, José Luis Alonso Ponga, "es sólo el inicio, la base de todo". "Esta investigación no pretendía hacer un pequeño libro de cada cementerio, sino sentar las bases para una posible investigación más detallada en el futuro", afirma Mercedes Sanz de Andrés, haciendo gala de su pasión por el patrimonio que guardan los cementerios y añadiendo que le habría encantado ir a los diferentes Archivos de los municipios, pero que "ya vendrá esa investigación más exhaustiva".
De momento, su trabajo incansable recorriendo estos peculiares museos al aire libre le ha llevado a sorprenderse por la belleza de cementerios como el de Sepúlveda y Riaza, a destacar de los pueblos rojos y negros la utilización del material de la tierra para la arquitectura de la vida, pero también para la de la muerte, a embelesarse por la casa de ánimas que existe en Hontalbilla, a calificar el de Escalona del Prado como "un verdadero libro de poemas" por la poesía de sus epitafios o a descubrir que en Aldeonte hay tres cementerios… y más muertos que vivos. "Este libro recoge tantas curiosidades y refleja desde un punto de vista tan inusual las costumbres de nuestros pueblos, que estoy seguro de que va a captar el interés hasta de quien está peleado con la muerte y no quiere oír hablar de ella ni en broma", señalaba José María Bravo en la presentación de la publicación.
"El objetivo fundamental era recorrer todos los cementerios y documentar cada uno, pero aquellos paseos me generaban más y más preguntas", relata Mercedes Sanz, quien en un momento dado de su investigación sumó a sus viajes los destinos del Archivo Diocesano de Segovia, el Archivo Municipal de Segovia, el Archivo de la Diputación, el Archivo de la Catedral, el Archivo Provincial de Segovia, la Biblioteca Pública, el Archivo de la Real Colegiata de San Ildefonso, el Archivo Municipal de San Ildefonso, el Archivo Histórico Nacional de Madrid y el Archivo de Palacio de Madrid.
"Había muchísima información que había que ir buscando pacientemente para encontrar, entre las cajas separadas por años, papeles en los que hubiese referencias a los cementerios", explica la autora, volviendo a resucitar la palabra "apasionante" y revelando que, en esas horas de revisión de archivos y documentos encontró, por ejemplo, que los cementerios de Sepúlveda y San Cristóbal de Segovia están perfectamente documentados desde un punto de vista archivístico, incluyendo dibujos y dando muestra de cómo se cuidaba en los siglos XIX y XX la estética del cementerio, o que el de Zamarramala es el único que fue costeado íntegramente por sus vecinos. "Este caso en concreto cuenta con un documento precioso, porque da cuenta del esfuerzo físico y económico realizado por cada uno de los vecinos y lo que aportó", indica la investigadora, quien no olvida mencionar tampoco el orgullo que debe sentir la provincia por contar con el primer cementerio construido en España extramuros, el del Real Sitio de San Ildefonso.
Éste, pionero en el lenguaje arquitectónico funerario, es precisamente el mejor reflejo de que la forma de construir los cementerios y su concepto social ha ido evolucionando con los años. En opinión de la investigadora, "el cambio de mentalidad, de costumbres y de las propias modas" puede notarse en cada cementerio, algo que también queda evidenciado en la publicación; "comenzamos con una tipología de cementerio ilustrado en el siglo XVIII, con unas características muy racionalistas, donde prima el espacio funerario, obviando otros aspectos como la botánica o la decoración" explica, para después completar la información señalando que el cambio va quedando constatado en la utilización de materiales, en la incorporación de salas y medidas que afectan a la salubridad pública o en los mensajes que se escriben en los epitafios hasta llegar al siglo XX, en el que "deja de cuidarse tanto la estética y se pasa a valorar el carácter utilitario".
"Se nota mucho la evolución del lenguaje funerario en torno a un cementerio", concluye Mercedes Sanz de Andrés, convencida de que "hay un objetivo fundamental en el estudio de los cementerios y también en la venta de un libro sobre cementerios, y es que estamos recuperando la memoria de las personas que nos precedieron, ya que no hay más muerte que la del olvido".
Presentación del libro 'Los cementerios de la provincia de Segovia Museos al aire libre' from Diputación de Segovia on Vimeo.