En el primer tercio del siglo II d.C. se acomete la segunda fase de construcción del edificio, que supone la ampliación del complejo de baños hacia el sur mediante la edificación de un nuevo cuerpo monumental de 2.170 m² de superficie, con 52,1 metros de longitud y 44,6 metros de anchura. En este nuevo sector se advierte el uso de materiales de mayor calidad y soluciones arquitectónicas más depuradas. El nuevo complejo no supuso la amortización del precedente, sino que se adosó al mismo, funcionando en lo sucesivo ambos cuerpos como espacios de baños diferenciados. En conjunto, el edificio alcanza ahora una superficie total de 3.000 m².

Termas de Fortuna. Fase II. Planta general.
La fachada occidental del nuevo cuerpo prolonga hacia el sur la del edificio de la primera fase con un pórtico similar, aunque ahora la línea de este último se desplaza hacia el oeste. Esta fachada presenta un retranqueo en el muro en su parte central, sitio donde se localiza la puerta principal de este sector del complejo, orientada hacia el sur, a la que se accede a través de la rampa peatonal que flanquea el lado oriental del Kardo Maximus. Esta rampa tiene 34 metros de longitud y queda delimitada al este por el gran muro de aterrazamiento de las termas. Varios escalones desde la rampa permitían el acceso al pórtico occidental de la fachada. Por debajo del corredor occidental discurre una cloaca que se prolonga bajo el lateral oeste de la rampa de acceso.
Desde el corredor meridional, superada la puerta, se accede a una primera sala: el apodyterium o vestuario (9,3 x 7,3 m), cuyos muros, fuertemente expoliados, fueron realizados en opus quadratum. Presenta un pavimento con un mosaico polícromo muy fragmentado con motivos geométricos. Desde este vestíbulo se accedía al frigidarium por el norte y al tepidarium por el este, a través de sendas puertas colocadas en los muros correspondientes.
Al norte se sitúa el frigidarium (9 x 7,3 m), estancia pavimentada con un suelo de cocciopesto y definida por muros, también expoliados, en opus quadratum. El continuo uso de la sala determinó la colocación de nuevos pavimentos sobre los deteriorados. La sala está recorrida oblicuamente por una canaleta que evacuaba el agua superficial hacia un colector colocado en el ángulo noroccidental, derivando directamente a la cloaca. En el extremo nororiental de la sala se emplaza una piscina de agua fría (piscina), con muros realizados en hormigón (opus caementicium) que conserva los revestimientos impermeables en suelos y paredes.
Desde un vano abierto en el muro oriental del vestuario se accedía al tepidarium (9,2 x 7 m). La sala presentaba el habitual pavimento suspendido (suspensura) sobre pilastras (pilae) de ladrillos cuadrados apoyados sobre un suelo rudo de mortero, dejando entre este y el pavimento la cámara abierta o hipocausto (hypocaustum) para la circulación del aire caliente procedente del horno, situado al norte de la sala contigua al este: el caldarium. El hipocausto del caldarium se conectaba por dos conductos con el del tepidarium, permitiendo el acceso del aire caliente. La sala contaba con paredes con concamerationes, una falsa pared realizada con placas de ladrillo sostenidas por clavos de fijación (clavis coctiles) que creaban una cámara lateral de circulación.
Al este del espacio templado se coloca el caldarium (14,5 x 7,9 m), que presenta una cabecera semicircular, mientras que al